Encontrando la paz perfecta

Paz perfecta

Saludos seguidores de KAIS Group, muchos de nosotros cuando nos imaginamos en paz y tranquilidad dibujamos en nuestra mente un mundo lleno de cosas lindas, un paraíso, por así decirlo. Siempre pensamos en aquel lugar lleno de bellezas naturales o simplemente el sitio  que toda una vida deseamos visitar, pero no, la vida no es así y la paz perfecta no tiene que estar exactamente en lugares exóticos ya que de ello no depende tu estado de ánimo. 

Por ejemplo, estás de vacaciones en un lugar determinado en el que siempre soñaste estar, pero sientes que algo te falta porque no te encuentras con las personas con las que quisieras compartir ese momento o simplemente otros problemas te agobian, sin embargo al llegar del trabajo con un montón de problemas laborales y tareas para resolver te reciben tu esposa e hijos con una sonrisa que lo cambia todo dejando las preocupaciones atrás y entrando en ese universo paralelo en el que apartas los obstáculos que te preocupan.

Esta es la esencia en si del cuento que hoy les traigo del libro LA CULPA ES DE LA VACA titulado La paz perfecta. Espero que lo disfruten y apliquen sus enseñanzas.

La paz perfecta

PAZ PERFECTA

Cierto rey prometió un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos lo intentaron. El rey observó y admiró todas las obras, pero solamente hubo dos que en verdad le gustaron.

La primera mostraba un lago muy tranquilo, espejo perfecto donde se reflejaban las montañas circundantes. Sobre ellas se encontraba un cielo azul con tenues nubes blancas. Todos los que miraron esta pintura estuvieron de acuerdo en que reflejaba la paz perfecta.

La segunda también tenía montañas, pero estas eran escabrosas. Sobre ellas había un cielo oscuro, del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.

 Esta imagen no se revelaba para nada pacífica. Pero cuando el rey analizó el cuadro más cuidadosamente, observó que tras la cascada, en una grieta, crecía un delicado arbusto. En él había un nido y allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, un pajarito.

  ¿Cuál cree usted que fue la pintura ganadora? El rey escogió la segunda.

La paz —explicó— no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin dolor. Significa que, aun en medio de estas circunstancias, nuestro corazón puede permanecer en calma.

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One Comment

  1. Yadira

    Hermosísimo cuento y con gran enseñanza, me encantó, quiero más como este.
    Gracias!

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